viernes, 10 de septiembre de 2010

Reiniciar

Ha pasado el verano, o mejor... ha paseado.

Este verano se ha paseado complaciéndose en su calor, en su sopor, en el sudor, en el olor...

El calor es algo consustancial a esta época y nunca me ha molestado, quien no quiera pasar calor que se haga un viajecito a Groenlandia, o que se instale en un kelvinator (¡no frost!... por supuesto).

El sopor me recuerda a tardes de Tour de Francia con Javier y Cristóbal. El sueño se apoderaba de nosotros... y lo sigue haciendo.

El sudor del tocino del jamón (¿quién ha dicho ¡qué asco!?) bien situado en el lugar que Dios creó expresamente para él, una tostada previamente esponjada con aceite de oliva.

Y el olor... de las sardinas del chiringuito, de la barbacoa de la terraza de abajo, del pescaito frito, del mar mientras se intenta dormir.

¡Qué vulgar me he vuelto! afortunadamente.

Pero el verano ya ha terminado su paseo. Ahora toca reiniciar, actualizarse y vuelta a reiniciar.

He de volver a la rutina diaria y procuraré que el verano que viene me sorprenda y, nuevamente, me coja desprevenido.

jueves, 29 de julio de 2010

Cuestión de opiniones

Es curioso, cuando comentas con alguien algún avatar de tu vida personal, de tu trabajo,... de lo que sea, automáticamente se cree con derecho a dar su opinión.

Es más, se creen con derecho a dar su opinión y a que nosotros la compartamos, la respetemos y la acatemos.

Maestros del bien común e ignorantes del propio. Catequistas de la fé de los demás pero ateos en la intimidad. "Quillo tu hazme caso a mí..."

Se molestan cuando tu opinión sobre tu propia vida no coincide con la que ellos tienen de tí. "Hazme caso a mí que lo veo desde fuera..."

Tan sólo te escribo para cantarte parafraseando a alguien con el que en lo único que estoy de acuerdo es cuando dijo eso de...

"VÁYANSE TODOS AL CARAJO"

miércoles, 28 de julio de 2010

La meta

Después de 5 días pedaleando con los amigos por caminos y carreteras conseguimos llegar a Santiago de Compostela, a la plaza del Obradoiro, al ansiado destino...

Atrás quedaban 300 y pico kilómetros de barro, de dolor de piernas, de sed, de lluvia, de frío, de calor, de sol, de adversidades...

Atrás quedaban 300 y pico kilómetros de disfrutar de los amigos, de gozar encima de la bicicleta, de paisajes espectaculares, de retos alcanzados, de horas para reflexionar sobre lo propio y lo ajeno...

"¿Para qué habeis ido si no haceis más que quejaros?" me decías...

¿No lo entiendes? para ésto vinimos. Vinimos a disfrutar sufriendo juntos. Vinimos a sudar para subir un peldaño. Vinimos para llegar de este modo, de otro más cómodo no nos valía...

"Pero no lo entiendo..."

Un día lo entenderás. Lo entenderás el día que mires hacia atrás y digas "OLÉ MIS COJONES".

Hay dos frases que me han gustado y que reflejan el sentimiento que tuve cuando llegué a Santiago. Una era el lema de la Vuelta Ciclista a España del año 2006 y la otra la leí en una camiseta: "La Meta es el Camino" y "El dolor es algo temporal, la gloria es para siempre". ¿Cursi? seguramente...

...pero ya lo entenderás.

martes, 6 de julio de 2010

El camino

Dentro de pocos días voy a tener la oportunidad de hacer parte del Camino de Santiago con mi bicicleta (desde León hasta Santiago).

Son muchos los que se han deshecho en elógios describiendo lo que me espera... que si el ambiente que hay en todos los sitios, que si la llegada a Santiago es impresionante, que si el abrazo al Santo... ¡Qué equivocados estais!.

No me interesa nada de eso. Lo que me llama es el hacer el camino, no el destino al que llegue. Lo que me interesa no es la gente que encuentre allí, me interesa la que llevo conmigo... ¡que por eso la llevo, joder!

A menudo vemos como conseguir el fin hace que nos decidamos a usar los medios que sean necesarios. ¿No os dais cuenta que los medios son más importantes que el fin mismo?, ¿vale más pisar cabezas para alcanzar la cumbre o besarlas para que te aupen?

Yo prefiero no alcanzar la meta, no llegar a la cumbre, si es que es el precio que tengo que pagar, con tal de mirar hacia atrás y sentirme orgulloso del camino recorrido.

viernes, 2 de julio de 2010

Todo un año

Ha pasado más de un año desde la última vez que te escribí, desde la última vez que te conté, desde la última vez que desembolsé mi memoria y te la confié creyendo que me la respetarías. Y, cosa extraña, así fue.

Te abandoné hace un año sin saber muy bien por qué, sin motivos aparentes, quizás los últimos sentimientos que en tí deposité me dejaron vacío y sin ánimo de hablarte.

Pero ha pasado un año, un año de emociones, de tristezas, de alegrías, de vida... míro atrás y, aunque te pueda parecer mentira, descubro que ha sido uno de los mejores de mi vida, uno de los años en los que más he aprendido de los demás y, sobre todo, de mí mismo.

Año de cambios en lo interior y con el exterior. He ganado en serenidad, en valentía, en alegría y en claridad de ideas.

Un año en el que, tristemente, he aprendido que vale más tener un buen padrino que esforzarse sin medida por algo que, aunque lo consideres tuyo, no lo es. Un año en el que he vuelto a encontrame con la vida de verdad, la que me espera en casa, la que me llama disfrutar en mis ratos de ocio

Este año he aprendido en quién puedes confiar y en quién... bueno (¡¡parece mentira a mis 41 años!!).

Un año en el que he aprendido que para algunos todo vale pero, lo mejor, he comprendido que para mí no. Para mí no todo vale.

Un amigo arquitecto me dijo una vez "yo no seré rico porque los demás ven dinero donde a mí me da vergüenza verlo". Efectivamente, este se ha convertido en un país de aprovechados, de trepas, de la cultura del enchufe y del mínimo conocimiento. Un país en el que se premia la charlatanería más que el esfuerzo. Un país en el que uno tiene que aguantar cómo inútiles con don de palabra cobran indecentes cantidades de dinero por un trabajo mal hecho y encima se permiten calificar de chapuceros a los que se atreven a enfrentarlos con la verdad de su inutilidad e ignorancia.

En fin, retomo mi contacto contigo con una perspectiva diferente de las cosas y en un momento en el que quién más valora mis cualidades soy yo mismo. por una vez me permito prescindir de los demás para sentirme querido.

lunes, 13 de abril de 2009

Lágrimas de hombre

Ocurrió hace unos días. Tengo la suerte de vivir en una ciudad en la que la Semana Santa se expresa de una manera muy especial. Es conocida en todo el mundo como "manifestación cultural" y es muy difícil explicar a alguien que no la haya vivido durante varios años el significado real de lo que sucede. Yo tengo la suerte de conocerla bastante bien y, sobre todo, de creer en el significado de esa manifestación de "cultura", arte, devoción y amor por el trabajo de todo un año.

Hay detalles que hacen que la Semana Santa sea, para mí, la más especial del año. El ver a mi hijo boquiabierto al contemplar un paso cualquiera, un olor, un sonido, una luz...

Como digo, ocurrió hace unos días. Estaba con un amigo viendo el discurrir de una cofradía por una plaza de nuestra ciudad cuando se produjo uno de esos momentos mágicos que uno no puede prever, ocurren de forma inesperada. Se acercaba el paso de palio de Nuestra Señora de la Caridad, de la Hermandad del Baratillo, y empezó a sonar la marcha "La Madrugá" de Abel Moreno Gómez. Tengo la suerte de haber conocido a D. Abel y haber oido de sus labios el por qué de esa marcha, lo que significa cada estrofa, en qué estaba pensando cuando la compuso. El paso se acercaba lentamente, las bambalinas no se movían, parecía que flotaba, y empezó a virar a escasos 30 cm de mí. Fueron 5, 6, 7 minutos, no sabría decirlo, de una intensa emoción al ver la belleza que se exponía ante mí, no lo sabría explicar con palabras.

Cuando todo acabó, me decía mi amigo más tarde, él sólo podía pensar en tragarse las lágrimas que intentaban escapar de sus ojos (...los hombres no lloran, los hombres no lloran...) y, al girarse, vió mis ojos enrojecidos por la emoción y alguna lágrima aparecía colgada de mis pestañas. "Yo soy tonto", pensó.

Querido amigo, los hombres sí lloran. Lloran de alegría, de emoción, de tristeza, ¿hay algo más humano que una lágrima?. No me averguenza decirlo, yo lloro cuando la ocasión lo merece, y ¡qué a gusto me quedo!. Mis lágrimas eran lágrimas de hombre.


Hubo otro momento esta Semana que también me hizo emocionarme, pero eso forma parte de una intimidad más íntima todavía.

Eso es lo grande, que mi ciudad al expresar su amor por Dios en las calles hace que sintamos emociones que nos hacen sentirnos vivos. Quizás no esté de moda creer en Dios y, menos, decirlo públicamente pero ¡qué le voy a hacer! YO SÍ CREO.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Oscuridad y Luz

No necesariamente en ese orden.

La oscuridad y la luz nos acompañan en cada una de las acciones que realizamos. Un acto brillante promovido por oscuros pensamientos. Una oscura existencia encerrado en pensamientos lúcidos.

A menudo nos topamos con personas que emanan oscuridad y no quieren ver la luz que los rodea. Las menos veces encontramos hadas de luz que nos envuelven en una cálida sensación de bienestar.

Las mayoría de los encuentros son con seres inertes, ni fú ni fá, ni chicha ni limoná, ni luz ni oscuridad, se dejan iluminar u oscurecer según quienes tengan al lado.

Por último abundan las luciérnagas, las ves claramente cuando están rodeadas de oscuridad, pero a la luz... no son nada.

Es triste pero cada vez resaltan más las hadas en este mundo de oscuridad. Triste porque la escasez de ellas es lo que las hace resaltar de entre el resto.

Sentimientos encontrados... tristeza por su escasez pero júbilo acrecentado cuando encontramos una.

Estas hadas pueden ser Vicente Ferrer (Dios quiera que se recupere) o la frutera de la esquina. Hadas que llenan de luz nuestras vidas y nos empujan hacia ella.

Sentimientos encontrados...

Yo he decidido. me puede más la alegría. Hoy mismo reía con una de ellas. El día era oscuro, pero no a su alrededor. Su luz lo embargaba todo.

La oscuridad es tentadora. Prefiero dejarme llevar por una luz que por mil deseos oscuros.

Hoy no me siento trasnochador, la noche no ha llegado, o tal vez sí... no sé. Aún me embriaga la luz.

viernes, 13 de marzo de 2009

Silencio

Se cuenta que uno vale más por lo que calla que por lo que dice. Pero hay silencios que te desvalijan.

Hay silencios que quieres gritar. Pero, ¡ay de mí!, la voz no sale o no debe salir.

Hay silencios que te conminan a una vida ruín, escondida. Las palabras no valen cuando de gritar sentimientos se trata.

Hay silencios que contarías a una ventana abierta, ¡déjalos salir!.

Hay veces que el que calla no otorga sino que se protege o se resigna.

Hay mil palabras escondidas detrás de nuestro silencio. Prudencia, confianza, cobardía...

Hay silencios que hacen daño como puñales. Hay palabras que son huecas como el silencio.

Debo callar y no puedo. Tan sólo guardo silencio.

Mis ojos hablan por mí.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Los Trasnochadores

Además de recordarnos a una fenomenal comparsa del recien finalizado Carnaval de Cádiz, cuna del arte y de la gracia andaluza y española, los trasnochadores son (somos) una raza extraña que habita en el lugar donde los demás duermen.

La noche nos envuelve, nos llama, nos recoge con su manto azul oscuro, casi negro, pleno de estrellas y nos invita a introducirnos en lo más profundo de nuestras mentes. allí encontramos nuestros miedos, nuestros deseos, nuestras preocupaciones y nuestras alegrías.

En la noche encontramos el consuelo del silencio. Un libro, nuestro ordenador, la radio o el simple pasar de las horas bastan para que nos embargue un sentimiento de paz que raramente podremos hallar durante el día.

Es en esta mitad del ciclo rotatorio de la esfera en la que nos hayamos en la que la tibia luz de la luna nos ayuda a conciliar el ayer con el mañana. Nos permite reconocernos en el día que ya acabó y situarnos en el que se avecina.

No permitais que la noche se pierda entre las sábanas de una fría cama. Aunque el mundo parezca detenido, nosotros estamos ahí.

Podeis vernos como tímidas luciérnagas en forma de ventanas desafiando la oscuridad de los edificios. Aquí estamos los estudiantes nerviosos por el examen de mañana, los ancianos a los que el horario no nos quita el sueño, las madres y padres que velamos el sueño de los hijos, los escritores, los enamorados, los poetas, los desengañados, los periodistas, los currantes, los desvelados,... los trasnochadores.

Cuando vosotros dormís, nosotros soñamos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El Trabajo es Salud

Eso cuenta el dicho popular.

Pero lo cierto es que las caras que uno se encuentra por las mañanas al salir de casa no dicen lo mismo. Gente hastiada de su rutina diaria, rostros con el cansancio reflejado en los ojos, con la desidia de marchar a una labor que, la mayoría de las veces, se torna en monótona, ingrata, desagradable...

Yo, lo confieso, me encuentro entre ese mar de gente dormitante, fuera de lugar.

Tengo la suerte de salir de casa acompañado por una persona de pequeña estatura y edad que me hace el camino dulce y emocionante.

Tengo la suerte de llegar a un trabajo que me gusta, se me agradece y se me da, como decimos por aquí, medio regular.

Tengo la suerte de unos compañeros que trabajan lo indecible, con los que se está a gusto tanto en el curro diario como tomando una copa.

Tengo la suerte que envidiarían los que se cruzan en mi camino esas mañanas de invierno en las que el frío te corta la cara.

Y, por último, tengo la suerte de contar con varias personas que hacen que el trabajo sea algo más que trabajo. Que sea un placer ir a la oficina (quizás he exagerado un poco). Para ellas es esto porque, este pobre, hay cosas que no las sabe decir, tan sólo escribirlas.

Gracias.

jueves, 22 de enero de 2009

Cosas que dije...

Me dije que nunca escribiría un Blog...

Me dije que siempre sería hermético...

Me dije que me guardaría mis cosas para mí...

Me dije que no me haría más vulnerable..

Me dije mis pensamientos eran míos...

Me dije que nunca superaría mi rubor...

Me dije que las emociones, los anhelos, las tristezas... no deberían salir ni afectarme...

... me dije tantas cosas...

Y ahora escribo en este rincón...

... me abro a la vista de todos...

... comparto mis opiniones y mis deseos...

... mis pensamientos se convierten en palabras...

... el escribir me hace más fuerte...

... y me alegro.

lunes, 25 de septiembre de 2006

Mi rincón

Un cuartito privado pero con la puerta entreabierta.

Un estante de recuerdos que permanecen. Un cajón lleno de sentimientos pasados y presentes. En el suelo las zapatillas de lo que me hace sentir cómodo. En el armario, lo más profundo, lo más privado, lo más querido. Una percha con el abrigo de la compañía. Una mesa con díficil el trabajo de mantenerlo todo en su orden.
Y en la pared las fotos, los cuadros, los posters... imágenes que se mantienen en mi retina y que no deseo que me abandonen.
Bienvenidos...